Del aula al objetivo: la primera sesión de portfolio de nuestras alumnas

Hay un momento en la formación de un maquillador profesional en el que todo empieza a cambiar: cuando la técnica aprendida en el aula se lleva por primera vez delante de una cámara.

Ya no se trata únicamente de conseguir un buen maquillaje.

Hay que aprender a trabajar sobre una persona real, interpretar sus características, adaptarse a la luz, cuidar cada detalle y entender cómo se transforma el resultado cuando pasa del espejo al objetivo.

En TAT Makeup School damos mucha importancia a este proceso. Por eso, dentro de nuestra formación de Maquillaje Profesional 360º, nuestras alumnas tienen la oportunidad de vivir experiencias prácticas que les acercan progresivamente a la realidad profesional.

Una de ellas es esta primera sesión de fotos para portfolio.

De la técnica aprendida en el aula a una sesión real

Esta sesión supuso para nuestras alumnas una nueva forma de poner en práctica todo lo aprendido durante las primeras etapas de su formación.

Hasta ese momento, gran parte del trabajo se había desarrollado en el aula: conocer productos, aprender técnicas, trabajar la piel, estudiar las proporciones del rostro y adquirir precisión con las herramientas.

Pero trabajar para una sesión de fotos añade una nueva dimensión.

El maquillaje tiene que funcionar sobre el rostro, pero también debe funcionar frente a una cámara.

La luz, las texturas, los acabados y la intensidad del maquillaje pueden cambiar completamente la percepción del resultado final.

Por eso, una maquilladora profesional necesita aprender no solo a maquillar, sino también a observar, analizar y adaptar su trabajo al contexto en el que se va a utilizar.

Trabajar con modelos reales

Una de las partes más importantes de nuestra metodología es la práctica sobre modelos reales.

Cada rostro es diferente y no existe una única forma de trabajar.

La piel, las facciones, las proporciones del rostro y las características de cada persona hacen que la maquilladora tenga que tomar decisiones constantemente.

Durante esta sesión, nuestras alumnas pudieron enfrentarse a esa realidad y trabajar sobre diferentes modelos, aplicando sus conocimientos y desarrollando poco a poco su propio criterio.

Porque una buena formación profesional no consiste en aprender a repetir un maquillaje.

Consiste en aprender a saber qué hacer, cómo hacerlo y por qué hacerlo

El portfolio: una herramienta imprescindible para una maquilladora

Aprender maquillaje profesional también significa empezar a construir una imagen profesional.

Para una maquilladora que está comenzando su trayectoria, contar con buenas fotografías de sus trabajos es fundamental.

El portfolio permite mostrar qué sabe hacer, qué tipo de maquillaje domina, cuál es su estilo y cómo trabaja sobre diferentes rostros.

Por eso, estas primeras sesiones tienen un doble objetivo: aprender y empezar a generar material profesional.

Las fotografías obtenidas durante el proceso pueden convertirse en parte del portfolio de las alumnas y servir como punto de partida para comenzar a presentar su trabajo.

Una experiencia que va más allá del maquillaje

Una sesión de fotos también permite experimentar una dinámica diferente a la habitual en el aula.

Hay que organizar el trabajo, respetar los tiempos, trabajar junto a otras personas y mantener la concentración mientras se desarrolla la sesión.

Son pequeñas experiencias que ayudan a entender cómo es el trabajo de una maquilladora cuando sale del entorno de aprendizaje y comienza a acercarse a la realidad profesional.

Y eso es precisamente lo que buscamos en TAT: que nuestras alumnas no se limiten a aprender técnicas, sino que empiecen a desarrollar una forma profesional de trabajar.

Así vivimos nuestra primera sesión de portfolio

Más allá del resultado de las fotografías, lo más interesante de esta primera sesión fue ver a nuestras alumnas enfrentarse a un nuevo reto y comprobar cómo empiezan a trasladar lo aprendido a un entorno diferente.

Cada sesión, cada modelo y cada nuevo maquillaje son una oportunidad para seguir aprendiendo.

Y también para empezar a descubrir qué tipo de maquilladora quiere llegar a ser cada una.

En TAT Makeup School entendemos la formación profesional como un proceso que combina técnica, práctica, experiencia y visión profesional.

Porque aprender maquillaje es solo el principio.

Aprender a trabajar como maquillador profesional es el verdadero objetivo.

¿Quieres formarte como maquillador profesional?

Si quieres comenzar una formación completa y desarrollar las habilidades necesarias para trabajar profesionalmente en el mundo del maquillaje, puedes conocer nuestro programa de Maquillaje Profesional 360º, una formación práctica pensada para quienes quieren convertir el maquillaje en una profesión.

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pilar lucas

Pilar Lucas

Hair & Makeup Artist
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Soy Pilar Lucas, hair & makeup artist. Trabajo en la industria audiovisual y moda como maquilladora y peluquera desde mas de dos décadas de forma internacional. En revistas de moda como Elle, Marie Claire, Vogue.. y las ‘celebrities’ más conocidas de España como Nieves Alvarez, Esther Cañadas, Malu, Tamara Falco… desfiles como Louis Vuitton, Saint Laurent. Dior….

Estoy junto con mi equipo centrada en formarte para que tu carrera como maquillador despegue!!!

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